ACTIVIDAD ECONÓMICA

Agricultura y Ganadería:

A causa de la elevada población y del limitado espacio disponible para los cultivos, Italia, se ve precisada a importar considerables cantidades de alimentos, ya que la productividad agrícola en muchos lugares de la península e islas es débil.

Se produce gran cantidad de maíz en Valpadana y de trigo en todas las regiones, a pesar de lo cual son necesarias importaciones muy voluminosas. En cambio, la llanura del Po produce arroz suficiente para el consumo interno y la exportación.

Una parte importante del producto agrícola italiano está constituido por especies mediterráneas que se cultivan sobre todo en el centro y en el sur. El aceite de oliva es famoso por su calidad, y algunos vinos italianos, protegidos por denominaciones de origen, se encuentran entre los más conocidos del mundo.

Italia exporta al norte de Europa gran cantidad de frutas y hortalizas, y muy especialmente tomates. La producción de cítricos en el sur de la península y en Sicilia es muy elevada, aunque sufre la competencia de otros países mediterráneo de la Comunidad Económica Europea, de similares características agrícolas y mano de obra más barata, como España, Portugal y Grecia. Entre los cultivos industriales destacan la remolacha azucarera en el valle del Po y el tabaco en el Véneto, Tocana y el Mezzogiorno.

La ganadería bovina, que aprovecha principalmente los pastos de la Italia continental, no es suficiente para satisfacer las necesidades de carne y productos lácteos del país. El ganado ovino abunda en la península y en las islas, mientras que el porcino es importante en el valles del Po y Toscana.

Pesca:

Los mares italianos son pobres en pesca. Aunque se capturan atunes, anchoas y sardinas principalmente en el sur, y anguilas y otras especies muy preciadas en las zonas pantanosas (delta del Po, laguna de Venecia), y a pesar de los grandes cultivos de mejillones, Italia debe importar pescados y mariscos.

Recursos Forestales:

Los bosques abundan en la zona alpina y en los Apeninos septentrionales y centrales. Están formados principalmente por especies de hoja caduca, aunque abundan las coníferas en las partes más altas. La producción maderera y de pasta de papel no cubre más que una fracción de las necesidades del país.

Fuentes de Energía y Minería:

El subsuelo italiano está pobremente dotado en yacimientos minerales y energéticos. Algunas explotaciones de antracita y lignito, principalmente en Cerdeña, sufren un progresivo descenso de su producción, mientras que los yacimientos petrolíferos localizados en el sur de Sicilia abastecen solamente una pequeña parte del consumo nacional. Mejores perspectivas tienen los yacimientos de gas natural, que han sido explotados masivamente en el valles del Po desde el final de la segunda guerra mundial; otros depósitos se han descubierto posteriormente en la costa del Adriático y en Sicilia. El ente Nazionale de Idrocarburi (ENI), propiedad del estado, ha desempeñado un importante papel en la prospección y el aprovechamiento de los recursos italianos de hidrocarburos, y ha extendido sus actividades a diversos países del norte de África y el cercano oriente, en competencia con otras grandes compañías multinacionales. Italia importa petróleo y gas natural de las regiones citadas, así como gas natural de la unión Soviética y los Países Bajos, a través de la red de gasoductos europeos.

La mayor parte de la energía eléctrica se producen en centrales térmicas, algunas de ellas nucleares, y una porción considerable procede de los saltos de agua alpinos. Italia en uno de los países donde más avanzada se halla la tecnología para el aprovechamiento de las energías geotérmica y solar.

El único mineral metálico que Italia está en condiciones de exportar es el mercurio. El azufre, sales potásicas, asbestos y los famosos mármoles de Massa y Carrara constituyen las únicas producciones minerales de importancia.

 

Industria:

La industria siderúrgica italiana, con su fabricación de aceros especiales, se sitúa entre las más importantes del mundo, pese a la casi absoluta carencia de materias primas. El estado ha sido su principal impulsor y ha situado los grandes centros siderúrgicos en las cercanías de los puertos marítimos, lo que facilita el uso de mineral de hierro y carbón importados.

La maestría en el diseño y la probada capacidad tecnológica italiana han favorecido la creación de una poderosa industria automovilística, mecánica y de aparatos electrodomésticos, muy orientada a la exportación. La industria química está en manos de grandes compañías de renombre internacional que constituyen grandes consorcios que producen desde componentes electrónicos hasta barcos de gran tonelaje. Por otra parte, hay una gran cantidad de pequeñas y medianas empresas que cubren todos los campos industriales. Así, la producción textil, famosa por su calidad y diseño, está concentrada en Milán y Florencia, como lo estaba ya en la edad media.

 

Actividad Financiera:

El estado financiero italiano está dominado por el Banco de Italia, que goza de amplios poderes en política monetaria y es el único banco emisor. Funcionan además numerosos bancos comerciales de diversos tipos.

Transporte y Comunicaciones:

La mayor parte de las importaciones italianas se realizan por vía marítima. La existencia de dos grandes islas y otras muchas más pequeñas determina un importante tráfico de pasajeros y mercancías entre éstas y el continente.

La red de ferrocarriles italiana está bien acondicionada en sus tramos principales; utiliza en gran medida la tracción eléctrica y, en general, el servicio es veloz y puntual. Numerosos trenes unen las principales ciudades italianas con las de Europa, atravesando loa Alpes por medio de grandes túneles. El ferrocarril sufre la competencia de una aviación interior en pleno desarrollo y de la densa red de autopistas, por las que se desplaza la mayor parte del tráfico terrestre de pasajeros y mercancías.

Las autopistas italianas unen las principales ciudades de la Italia continental y de Sicilia, y están conectadas con las redes francesa, suiza y austríaca. Generalmente son de peaje y pertenecen a empresas controladas por el estado.

Las mayores ciudades italianas poseen aeropuertos; el de Fuimicino, en Roma, ocupa un lugar privilegiado en el tráfico aéreo internacional entre Europa y el cercano oriente.

Las telecomunicaciones han adquirido en Italia un desarrollo similar al de los países más desarrollados del mundo. El estado controla los servicios de correos, telégrafos y teléfono. En radio y televisión hay emisoras públicas y privadas.


Turismo:

La industria turística italiana es una de las principales del mundo, y se concentra en las ciudades históricas, en las playas de la costa y en las estaciones de invierno de los Alpes. Los precios más bajos de otros países, como España y Yugoslavia, han desviado parte de las masas turísticas Europeas hacia otras playas mediterráneas, pero, aún así, la atracción que Italia ejerce sobre los viajeros del resto de Europa y del mundo es difícilmente igualable. Los ingresos de divisas procedentes del turismo contribuyen en gran medida al saneamiento de la balanza de pagos italiana.