Llegó la píldora anticonceptiva de emergencia
EL NACIONAL - MIÉRCOLES 8 DE MARZO DE 2000

SALUD

Llegó la píldora anticonceptiva de emergencia

El Instituto Nacional de Higiene aprobó el fármaco, que puede evitar en casi 80% de los casos que la mujer quede embarazada, porque no se cuidó, porque fue víctima de una violación, porque se le olvidó tomarse la pastilla o porque se rompió el condón

MARLENE RIZK

A Emilia se le hizo interminable la llegada de la menstruación. No sabía si había quedado embarazada después de aquel encuentro amoroso en el que no se cuidaron ninguno de los dos; no obstante, sabía que no era el momento adecuado para traer un hijo al mundo. Estos "sustos" que las parejas han pasado muchas veces en su vida, se pueden enfrentar ahora con un nuevo recurso que impide el embarazo antes de que se produzca, con sólo tomar 2 píldoras antes de que se cumplan las 72 horas de haber tenido relaciones sexuales sin protección.

La píldora de emergencia fue aprobada recientemente por el Instituto Nacional de Higiene y será comercializada por más de 12.000 farmacias de todo el país con el nombre de Postinor-2. Aunque en otros países se adquiere libremente, en Venezuela se venderá con récipe médico. Sin embargo, la Asociación para la Prevención de Embarazos no Deseados, Aprende, que funciona en el país, creó la línea 800-Post2 para que las parejas puedan tener acceso a la información y a la droga, a través de los 1.000 médicos especialistas en salud reproductiva que estarán afiliados al programa.

Se trata de la segunda generación de la conocida "píldora de la mañana siguiente" o "postcoital", aunque la que se comercializará próximamente contiene solamente levonorgestrel -su principio activo-, mientras que las anteriores eran combinadas con dos tipos de hormonas, como progestina y estrógeno.

Las perspectivas que se abren ante este método de anticoncepción fueron dadas a conocer recientemente durante el Congreso de Ginecología y Obstetricia, en el cual los especialistas Freddy Febres Balestrini, jefe del Servicio de Salud Reproductiva de la Maternidad Concepción Palacios; Soledad Díaz, del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva; y Raffaella Schiavon, jefa del Servicio de Salud Reproductiva de Adolescentes del Instituto Nacional de Pediatría de México, señalaron los alcances y ventajas que ofrecerá esta droga, con la cual esperan reducir la alarmante mortalidad por causa de los abortos.

De acuerdo con cifras que se manejan en Latinoamérica, se producen 6 millones de abortos y 6 mil muertes maternas por esta causa. En Venezuela, el Ministerio de Salud y Desarrollo Social estima que hay un 1,1 millones de mujeres en riesgo de un embarazo no deseado, sin contar el número anual de abortos ilegales y nacimientos no deseados.

El fármaco ha sido aprobado por casi todos los países, lo que incluye la exigente Administración de Alimentos y Medicamentos, FDA, de Estados Unidos. Esta píldora de emergencia causa menos efectos secundarios que la generación anterior.

"No es un abortivo", aclaran en primer lugar los especialistas, quienes señalan que tampoco debe ser usado como método regular anticonceptivo sino solamente en caso de que la pareja no se haya cuidado, de que a la mujer se le haya olvidado tomar la pastilla anticonceptiva, si se rompió el condón durante la relación sexual, o en caso de una violación o relación sexual forzada.

-Se ha calculado- acota Febres Balestrini- que 50% de las mujeres que toman pastillas anticonceptivas las toman mal y olvidan 1 o 2 píldoras. Es más -destaca-, los adolescentes no saben ni siquiera ponerse el preservativo y éste ha llegado a salirse en pleno acto coital.

Aseguran las doctoras Soledad Díaz y Raffaella Schiavon que no hay contraindicaciones. "No existen efectos secundarios severos que afecten la salud de la mujer. En algunos casos pueden presentarse vómitos o náuseas, que desaparecen solos".

Educación necesaria

Los expertos consideran que la introducción de la píldora anticonceptiva de emergencia debe ir precedida de una campaña educativa y de información. "Todas las personas que vayan a un centro de planificación familiar deben saber que existe, en caso de urgencia, una solución para su angustia, que le va a resolver en 90% su problema".

Aunque antes que todo está la educación, la introducción de la píldora aspira a reducir el número de abortos que se practican en el país. "Este método tiene la potencialidad de prevenir muchas de las muertes. Creemos que es una de las indicaciones más nobles, en caso de violación o relaciones sexuales forzadas".

En 1997, se realizó en Caracas un estudio que demostró que 85% de los ginecólogos de consulta privada manifestó su disposición a recomendar la píldora a sus pacientes para prevenir un embarazo no deseado. Su costo en el país será de aproximadamente 6.000 bolívares Explica Febres Balestrini que la nueva píldora que se aprobó en Venezuela tiene la ventaja de que tiene un solo progestágeno y, por lo tanto, los efectos secundarios son menores. Se estima que la efectividad para prevenir el embarazo puede estar entre 80% y 85%.

"Jamás se puede recomendar como método anticonceptivo, porque sólo se puede usar en caso de emergencia". Aclaran las especialistas que la píldora no previene las enfermedades de transmisión sexual y no sustituye al condón en las situaciones en las que existe riesgo de contagio".

En cuanto a la oposición de la iglesia, señalan que "hay grupos que están en contra de cualquier método anticonceptivo. Queda claro que, desde el punto de vista médico, no es un método abortivo. Las mujeres deben saber que cuando presentan un retraso en la regla no van a tener la menstruación".

Secreto a voces Del aborto se habla bajito, en susurros. Pero las estadísticas en Venezuela no son susurros sino un escándalo de tales proporciones, que es como si 2 mujeres sufrieran heridas graves diariamente en un atentado.

Por supuesto que de una actividad clandestina -un jugoso negocio que es más productivo debido a la ilegalidad de los consultorios y los abortivos- no hay números exactos, mas si es posible hacer aproximaciones: A la Maternidad Concepción Palacios llegan, cada día, 13 muchachas con todo el cuadro de un aborto. Al menos 20% de esas interrupciones fueron provocadas; de ahí salen las 2 víctimas -aproximadamente- por jornada.

Los venezolanos no son un iceberg en el continente, donde -de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud- fallecen 6 mil féminas al año por esta causa que se ventila en casa, entre amigas... o en las funerarias.

De cada 10 decesos maternos, según el Ministerio de Salud y Desarrollo Social, 2 son consecuencia directa de eliminar las gestaciones en condiciones no higiénicas. ¿Cuántos, de los 100 mil abortos -cálculos del despacho asistencial- que se realizan al año en el país, son inducidos? No se sabe.

Lo que sí se sabe es que el Código Penal vigente, en su artículo 432, castiga con prisión de 6 meses a 2 años a la dama que se deshaga del feto; y con cárcel de 12 a 30 meses (artículo 433), a quien lo provoque. No existen atenuantes, aunque los rostros de los apuntados por la ley sean los de una niña de 15 años, que se inició en la sexualidad y alguien le dijo que al beber malta caliente se "curaría" de ese problema; una madre de 5 hijos que nunca conoció un método anticonceptivo; una profesional a la que le falló el dispositivo intrauterino y razona que no puede darse el lujo de un bebé a sus 40 años.

El debate en torno al artículo de la Constitución Bolivariana que garantizaría el derecho a la vida recibió, de parte de la Iglesia Católica, la siguiente respuesta: el aborto -en opinión de Hernán Sánchez Porras, secretario de la Conferencia Episcopal Venezolana- es un problema sanitario que debe ser combatido con educación.

"La legalización es imposible; es cuestión de principios de la Iglesia". De nada sirvieron los intentos de las organizaciones femeninas para que la discusión saliera de la Carta Magna y se protagonizara cara a cara con las mujeres. Tampoco se quiso oir a la viceministra de Salud, Ana Elisa Osorio, quien planteó que se permitiera la práctica institucional de parar una gestación si era fruto de un ultraje o en caso de malformaciones fetales, e insistió en que la llamada "píldora del día siguiente" podía ser una alternativa para las víctimas de violación. La máxima ley de la República, votada el 15 de diciembre de 1999, recoge el derecho a la vida desde el momento de la concepción, lo que zanjó cualquier polémica y eliminó la opción de un referéndum fuera del calor de la Constituyente. Y las jóvenes, la mayoría pobres, siguen muriendo al no poder costearse un aborto clandestino seguro (en noviembre de 1999, la tarifa mínima era 250 mil bolívares, o el equivalente a 2 salarios mínimos mensuales). Pero eso queda para los murmullos.

Vanessa Davies