La presencia de vómitos, diarreas, sudoraciones y hemorragias comprometen el balance hídrico y electrolítico del paciente, al igual que la presencia de ponzoña en la sangre obligan a controlar y reponer estas pérdidas y diluir el efecto nocivo de la ponzoña.
Se hace necesario administrar sueros glucosados, isotónicos fisiológicos por vía intravenosa.
Si se hace presente el shock, combatirlo administrando Succinato de Hidrocortisona, en dosis de 500-1000 mgrs, directamente por vía intravenosa.