Los ofidios tienen preferencia por vivir en selvas, sabanas y bosques cálidos y húmedos, aunque también habitan en las zonas templadas y en los desiertos.

La dispersión altitudinal en las serpientes se extiende desde el nivel del mar hasta los lugares cercanos al límite inferior de las nieves perpetuas, en las montañas muy elevadas, pero disminuye en número de especies, desde los 2.000 metros de altura y, a partir de los 3.000 metros, es difícil hallarlas.

En los páramos andinos, por encima de 3.000 metros de altitud, hay un 3% de especies de serpientes, todas inofensivas

 

 

En Venezuela se conocen, hasta el presente, 142 especies y subespecies de serpientes y no hay región natural del país donde no estén representadas, aunque sea por unas pocas formas.

Sin embargo, los ofidios son escasos en las zonas muy áridas (xerófilas) de la península de Paraguaná, La Guajira, etc. En cambio abundan en las grandes selvas húmedas y cálidas de Guayana, Zulia y el Territorio Amazonas.

En las zonas xerófilas del país existe un 20% del total de las especies de serpientes que viven en Venezuela