Es muy raro, no sólo en Venezuela, sino en todos lo países de América.
En casi el 100% de los casos, las mordeduras ocurren el las manos, lo cual nos indica que estas serpientes muerden al ser manipuladas fuertemente o cuando al levantar piedras y remover tierra ocurre el accidente, debido a sus hábitos subterráneos.
En los accidentes causados por serpientes de coral los síntomas nerviosos son muy graves.
La ponzoña es esencialmente neurotóxica.
La intoxicación es grave si durante la primera hora se presentan signos neurotóxicos que pueden evolucionar hacia la parálisis respiratoria.
Localmente no se presentan síntomas, salvo que puede presentarse un dolor suave inicial que rápidamente desaparece, quedando como única evidencia del accidente las muy pequeñas marcas de los colmillos inoculadores.
Luego de la mordedura, rápidamente se instala un cuadro de flacidez generalizada, parálisis de la musculatura intercostal y del diafragma, sensación de muerte inminente y gran dificultad para respirar.
A veces aparece edema de glotis, lo cual sumado a hipersecreción bronquial, salival y lagrimal, tiende a agravar más el cuadro clínico.
El aumento de la secreción bronquial y salival en un paciente con insuficiencia respiratoria aguda, edema de glotis y la abolición del reflejo de la tos, trae como consecuencia un estado de asfixia de gravedad extrema que generalmente termina con la vida del paciente en pocas horas.
El pronóstico es de gravedad extrema.
La muerte del paciente puede ocurrir entre 30 y 120 minutos luego de la mordedura, dependiendo del grado de emponzoñamiento y de que no se atienda adecuadamente.