La familia Colubridae es la más cosmopolita de todas y la que posee el mayor número de géneros y especies.
Se caracterizan por tener huesos faciales movibles y maxilar horizontal y sin movimiento perpendicular.
Las escamas de la cabeza son siempre grandes y en forma de placas.
Los ojos de las colúbridas son siempre visibles.
Abarca en su mayoría, culebras inofensivas, pero muchas tienen dientes posteriores con surcos acanalados, por donde escurren pequeñas cantidades de veneno (opistoglifas).
Están representadas en la mayor parte del mundo, con un total de unas 2500 especies conocidas.