Esta familia incluye las serpientes más grandes del mundo.

No son venenosas, pero algunas especies pueden ser peligrosas por su gran talla y potente musculatura.

Poseen vestigios de pelvis y, a veces, rudimentos de miembros posteriores en forma de garras o espolones, situados a cada lado de la abertura anal.

Está distribuída por el sureste de Europa, Africa, Asia, Australia y América; comprende alrededor de 100 especies.