RASGOS CULTURALES

Y FOLKLÓRICOS


El Patrimonio Cultural lo constituye el conjunto de manifestaciones culturales de diversa índole que se producen en un centro de población. Este Patrimonio es especialmente rico en grupos humanos con una larga historia de asentamiento y con una rica diversidad étnica.
Muchas de las ciudades coloniales fueron establecidas en antiguos centros de población indígena; varios de estos grupos, si bien asimilaron algún grado de la cultura europea, conservaron su lengua, costumbres y tradiciones.
En consecuencia, el proceso de mestizaje produjo a partir de la etapa colonial un rico y variado pluralismo que en cada ciudad se manifestó en diversidad de costumbres y tradiciones.
La mezcla de los aportes culturales se reflejó en todos los ámbitos de la expresión humana: lenguaje, indumentaria, gastronomía, etc. Este conjunto de manifestaciones culturales que en su integridad caracterizan lo que se conoce como paraguanero, permanece especialmente en las costumbres, en las creencias y en las formas de convivencia.
Los aspectos más comunes de este recurso turístico son:
* Costumbres y tradiciones.
* Artesanía.
* Gastronomía.


Costumbres y Tradiciones: Los pueblos coloniales se caracterizan en general, porque su población tiene arraigadas costumbres y tradiciones, y la mejor manera de conocerla y valorarlas es conveniendo con la población en las diversas celebraciones que a lo largo del año van conformando un ciclo.
En el calendario se ubican las fiestas más tradicionales que corresponden generalmente a festejos de origen religioso y cívico, como son las cuaresmas, la semana santa, las fiestas patrias, las fiestas navideñas, entre otras. A ellas se suman las celebraciones de carácter local, o sea, las fiestas de los santos patronos tanto de la ciudad como de sus pueblos y, en ocasiones, celebraciones de origen pagano como los carnavales.
Si bien estas festividades tienen elementos comunes en todas las ciudades del país, en cada una de ellas adquieren características peculiares que dan riqueza y variedad a los festejos.
Es por esto que se encuentran en la Península de Paraguaná distintas costumbres y tradiciones como la Fiesta de Todos Los Santos (1º de Noviembre), Fiesta de Nuestra Señora de las Mercedes (23 y 24 de Septiembre), Nuestra Señora de Lourdes celebrada en Adícora el 11 de Febrero, San José, celebrada el 19 de marzo, San Juan Bautista, en Buenavista el 24 de Junio, Virgen de Coromoto celebrada en Miraca el 11 de Septiembre.
Todas estas son costumbres y tradiciones propias de la Península de Paraguaná, a continuación se menciona la Artesanía de la misma, la cual forma parte importante de sus Rasgos Culturales y Folklóricos.



ARTESANÍA

El pueblo venezolano conserva tradicionales y primorosas obras de mano. Variados son los materiales que se emplean en tales labores. La artesanía es una de las principales actividades de la Península de Paraguaná.
En este centro artístico, los artesanos del lugar, seleccionan y utilizan las más coloridas y finas arcillas propias de la tierra de la región, para combinarlas magistralmente y traducirlas en obras decorativas y utilitarias de las más variadas formas y alta textura. Se pueden encontrar diversas clases de vasijas, floreros, jarros, pimpinas, anafes, platones, budares, muñecas y un sin de obras ornamentales.



GASTRONOMÍA

Hablar de la cocina venezolana implica recapacitar sobre la historia de la alimentación, su evolución a través de los años. En Venezuela, la cocina es el resultado de un proceso de transculturación que ha venido ocurriendo en el país desde la época de la Colonia hasta nuestros días.
La Península de Paraguaná, está dedicada a la cría del ganado caprino, los chivos son muy particularmente de la zona, son productivas fuentes económicas de la región. La leche de éstas ocupa un lugar importante en la alimentación para la elaboración de dulces y conserva, además se industrializa elaborando quesos y mantequilla.
La carne de los cabritos es consumida profusamente, fresca o salada, y constituye un solicitado género que compite en el mercado nacional con el del resto de la región falconiana, Lara y la zona oriental del país.
El chivo se prepara guisado, sancocho, frito, en parrilla; pero la forma más común es el del chivo al “talkarí”, de origen hindú, y se prepara lavando la carne con limón y se deja escurrir, se pica en pequeños trozos y se le suman los siguientes aliños: sal, cebolla, tomate, pimentón y ajos, todo picado, orégano y clavos de especia, una polvorada de pimienta brava y vinagre; después de mezclarlo se deja reposar durante una hora y se coloca en un caldero una buena cantidad de aceite y se le agrega “curry”, añadiéndole luego la carne con sus ingredientes, luego se le agregan papas y se deja cocinar, luego se le agrega jugo de coco, pero éste hay que ligarlo primero con agua y echarlo con lentitud; esto se come con arroz blanco.
La típica arepa pelada de la región, donde el maíz se somete a un procedimiento de remojo con cal o ceniza que le quita la corteza, pero que a la vez le da un color verdusco, luego se cocinan los granos a fuego lento y se muelen en piedra; con la masa se hacen unas pelotas que luego se aplastan y redondean, luego se colocan en el “budare” caliente para endurecer la superficie de ambos lados durante un corto tiempo y luego se tuesta al calor de las brasas.
Este Patrimonio Turístico es cada día más valorado tanto por los habitantes del país como por los visitantes de otros países, que se interesan en conocerlo y experimentarlo.