|
|
Cuentos
ecológicos |
| El
río y el sol |
|
Eileen Amaya, 12 años, 6°. grado
Unidad Educativa
Campo Norte
En
una hermosa Mañana, dos buenos amigos: el Río y el Sol, dialogaban muy tranquilamente:
-¡Mira, hermano
Río, esos pescadores! ¡Cómo te están contaminando!
Y el río se
dirigió a los pescadores: -¿Por qué contaminan la naturaleza? |
 |
|
-Tú no eres la naturaleza, contestaron los
pescadores de mal modo - y no sirves para nada.
-¡Claro que sirve!,
intervino el Sol, pero los pescadores no le hicieron caso y siguieron contaminando el río
con el aceite de los motores de sus lanchas y otros desperdicios que ensucian las aguas.
Tanto el río como
su amigo el Sol trataron de buscar una solución posible. Así que dijo el Sol al Río:
-Tengo una idea para
que los pescadores note contaminen, querido amigo. He pensado hablar con ellos mañana
cuando vengan y sí no dejan de molestarle les quemaré el barco con mis rayos.
A la mañana
siguiente llegaron los pescadores de nuevo, asustando a los peces con el ruido de sus
motores y derramando aceite en las aguas.
El Sol se les
acercó, calentándolos mucho con sus rayos y les dijo:
-Señores, se los
digo de buenas maneras: dejen de ensuciar a mi amigo, si no, se arrepentirán.
Los pescadores no le
pusieron atención a Sus amenazas. El Sol, disgustándose mucho, les advirtió: -Muy bien.
Ustedes se lo buscaron.
Y con todas sus
fuerzas mandó sus rayos y quemó las embarcaciones. Entonces los pescadores se fueron,
prometiendo no volver a contaminar el río y hacer la pesca en otra forma, sin dañarlo.
Y el Sol y el Río
vivieron felices, como buenos amigos. |
|